jueves, 22 de mayo de 2008

...una joya de amor...



Cartier es una casa francesa que nació en 1847. Actualmente es uno de los principales joyeros del mundo. Sus públicos son, desde un principio, familias reales y personalidades importantes de todas las épocas.
También se conoce a la marca por ser el “Joyero del amor” pues siempre ha sido cómplice de grandes historias de amor y a través de sus hazañas joyeras, ha logrado seducir a personalidades de todos los tiempos. Además esta característica se puede ver en sus sortijas de compromiso, así como por ejemplo en la colección “love” de la marca.
En 1847 Louis-François Cartier se quedó a cargo de la joyería de su maestro Adolphe Picard.
En un primer momento la clientela de la marca era privada, pero tras pasar el periodo oscuro que sufrió París, en 1859, Cartier se situó en el corazón más mundano de la época.
Con el hijo del fundador, Alfred Cartier, a cargo de la marca en 1899, la tienda se traspasa a l a calle más cara de la capital del glamour y la elegancia, donde poco a poco los joyeros más famosos van instalándose. La rue de Paix se convirtió en el barrio más famoso de joyeros.
Los hijos del Alfred Cartier, empiezan la expansión de la marca, adquiriendo ésta un nombre internacional.
Uno de los hijos, Louis Cartier es un innovador y el que ofreció una transformación del gusto. Se puede decir que él fue el que empezó con las modernas y excelentes creaciones que se conocen hoy de la marca. Este impulso creativo y su expansión internacional, perduran hasta la actualidad.
Cartier se convierte en la joyería más prestigiosa del mundo hasta el punto de que en 1902 el príncipe de Galles , futuro Eduardo VII proclamó la casa Cartier: “Joyero de reyes, rey de joyeros”.
Con la venta del diamante azul “Hope”, Cartier realiza sus primeras transacciones históricas. Este diamante tiene grandes leyendas. Lo que sí es cierto es que llegó a manos de Carier por el negociante Salomon Habib en 1909. Pero apenas estuvo un año a cargo de la marca, pues en 1910 Pierre Cartier (hijo de Adolf Cartier), se lo ofreció a Evalyn Walsh MacLean, americana heredera del Washington Post y gran clienta. A éste se la asociará siempre con el diamante.
Pero realmente lo que se convirtió en una de las invenciones más famosas de Louis Cartier fueron los “péndulos misteriosos”. Relojes cuyas agujas parecen flotar en el espacio, y en los que apenas se percibe el movimiento.
Esta creación dará lugar a innumerables variaciones estéticas: modelo A, péndulo pantalla, quimeras…

En cuanto a su publicidad siempre ha sido muy selecta e incluso con mensajes atrevidos. En cuanto al logotipo, no tiene uno concreto para todo, sino que en cada colección resalta u n rasgo característico.
Lo que sí que tiene es un logomarca, la propia marca es el logotipo. La marca aparece siempre escrita con una tipografía caligráfica.

1 comentario:

Bárbara de la Torriente Pulido dijo...

Muchas gracias por la información descrita. Me ha venido muy bien para saber más sobre una de mis marcas favoritas. Gracias por este blogg. Si quieres hacerme una visita al mio encantada.
http://consejosparaunavidamagica.blogspot.com.es/